El pasado fin de semana, la comunidad de Tuinucú en Sancti Spíritus, Cuba, acogió una jornada de evangelización que reunió a creyentes de varias localidades. El evento, dirigido por el misionero Yosmani, contó con el valioso apoyo de la Iglesia Bautista Antorcha de Salvación de la ciudad de Sancti Spíritus, que envió a un grupo de miembros para unirse a la proclamación del evangelio. El objetivo principal era compartir un mensaje de esperanza y fe. Inspirados por el mandato de Jesús a sus discípulos, los participantes hicieron suyas las palabras del Evangelio de Mateo, capítulo 28, versículos 19 y 20: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a obedecer todo lo que yo os he mandado.»
Apoyo fraternal de la «Antorcha»
Uno de los aspectos más significativos de este día fue la respuesta de la Iglesia Bautista Antorcha de Salvación. Respondiendo al llamamiento a la colaboración, un grupo de sus miembros viajó desde la capital provincial para apoyar al misionero Yosmani en la predicación del evangelio. Esta hermandad práctica refleja el espíritu de unidad y cooperación que caracteriza a muchas congregaciones de la parte central de la isla.
«Ha sido una enorme alegría estar aquí y servir», expresó uno de los miembros de la «Antorcha de Salvación». «Sentimos el apoyo de nuestra iglesia en Sancti Spíritus, que nos animó a venir y fortalecer esta obra. Es el cumplimiento de lo que leemos en el libro de los Hechos, capítulo 1, versículo 8: ‘…y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra’. Hoy, Tuinucú forma parte de nuestra Judea».
Pero la misión no sólo impactó a la comunidad, sino también a los propios creyentes que participaron. Durante los días de trabajo evangelístico, los hermanos y hermanas se edificaron compartiendo juntos la experiencia. Los que llevaban más años en el camino de la fe tuvieron la oportunidad de guiar y acompañar a los que tenían menos experiencia en la tarea de compartir el evangelio. Este intercambio, lejos de ser una simple sesión de enseñanza, se convirtió en un crecimiento mutuo, en el que todos aprendieron a depender más de Dios y a confiar en Su guía.
La presencia de la Iglesia Bautista Antorcha de Salvación, conocida por su propósito de proclamar el evangelio de Jesucristo en el centro de Cuba, deja una huella de amor y solidaridad cristiana en esta histórica localidad de la provincia de Sancti Spíritus.










