Llegan buenas noticias de esta comunidad, donde la obra del Señor avanza con firmeza y esperanza. A principios de la segunda década de este siglo, Mayajigüa era sólo una petición de oración: un lugar donde los creyentes anhelaban establecer un nuevo punto de predicación, ya que no había ninguna iglesia evangélica. Hoy, esa oración está siendo respondida a medida que el Evangelio echa raíces en esta comunidad.
La iglesia, pastoreada por el hermano Arianny Rodríguez, está dando frutos visibles del poder del Evangelio en un entorno sencillo que permanece abierto a la Palabra de Dios.
Actualmente, la congregación cuenta con 16 miembros activos; sin embargo, la asistencia semanal alcanza aproximadamente a 20 personas, lo que refleja una creciente apertura de la comunidad a escuchar el mensaje de salvación.
En los últimos días, la labor misionera ha dado un importante paso adelante con el lanzamiento de tres nuevos grupos en hogares (células) en distintas zonas de Mayajigüa. Estas reuniones en los hogares tienen como objetivo no sólo ampliar el alcance del Evangelio, sino también fortalecer el discipulado, el compañerismo y el estudio de la Palabra de Dios, siguiendo el modelo de la iglesia primitiva descrito en Hechos 2:42.
Junto a este esfuerzo, la Iglesia sigue celebrando reuniones periódicas de oración, reconociendo que es el Espíritu Santo quien construye la Iglesia, la guía y abre puertas.
Y, efectivamente, una de esas puertas se abrió recientemente. En una casa de la comunidad, los residentes dieron la bienvenida al inicio de un nuevo grupo celular. Durante una reunión domiciliaria celebrada ayer, dos personas hicieron profesión de fe en Cristo, dando un paso de arrepentimiento y confianza en el Señor.
Este acontecimiento reafirma la promesa de Romanos 10:13: «Porque todo el que invoque el nombre del Señor se salvará», y nos recuerda, como enseña 1 Corintios 3:6-7, que es Dios quien da el crecimiento, mientras que Sus siervos plantan y riegan.
Para los amigos de Antorcha de Salvación Internacional (TOSI), estos acontecimientos confirman que la predicación fiel del Evangelio, acompañada de la oración y de una proyección comunitaria intencionada, sigue siendo el medio que Dios utiliza para transformar vidas.
Asimismo, este fruto visible refuerza la convicción expresada en Isaías 55:11, de que la Palabra de Dios no vuelve vacía, sino que cumple el propósito para el que ha sido enviada.
El llamado ahora es a continuar en oración por el hermano Arianny Rodríguez, por la consolidación de los tres nuevos grupos celulares y por las dos personas que han iniciado su camino con Cristo. También te invitamos a orar por los niños y las familias que están siendo alcanzados, para que la obra siga creciendo y dando frutos.
Mientras tanto, en Mayajigüa, la promesa sigue cumpliéndose día a día:
«Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que se iban salvando» (Hch 2,47).








